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Analizamos el nuevo procesador AMD Ryzen 7 1700, un duro competidor para los procesadores de Intel, aunque con algunos pequeños problemas de rendimiento en gaming.


GAMING


Las expectativas sobre Ryzen eran muy altas, en todos los sentidos. Tenemos que pensar que AMD introduce procesadores con la arquitectura Zen, una nueva arquitectura que ha sido desarrollada a marchas forzadas, ya que AMD necesitaba poner en el mercado procesadores con urgencia. Esto provoca que los procesadores no estén al nivel que deberían y han dado problemas, bueno, mejor dicho, han mostrado un rendimiento en gaming por debajo de lo esperado.

Es una realidad que en algunos juegos está ligeramente por debajo de procesadores Intel y que en otros está bastante por debajo. La realidad es que estos procesadores tienen ocho núcleos y no hay más que tres o cuatro juegos que sean capaces de ejecutarse cargando en más de cuatro núcleos, por lo tanto el número de núcleos en gaming es irrelevante. Lo que pasa es que se está obviando un detalle. Los procesadores AMD Ryzen NO han sido pensados para gaming.

Vamos a ver. Los procesadores Ryzen están dando muchísima caña en benchmark sintéticos donde sí cuenta el número de núcleos y están pasando por encima de los procesadores Intel. Si vamos a renderizar y hacer tareas que requieren de potencia, a nivel de núcleos y también vamos a jugar, la solución es clara, vamos a comprarnos un AMD Ryzen de cabeza. Realmente comprar un AMD Ryzen 7 para jugar es una completa tontería, porque los procesadores AMD Ryzen 7, nos pongamos como nos pongamos, no están pensados para el gaming, para el gaming serán los Ryzen 5 y Ryzen 3, soluciones más económicas.

Analizando el procesador bajo Windows 10, además, en pruebas nos hemos dado cuenta que cambiando el modo energético del sistema operativo, conseguimos mejorar en un 10-15% el rendimiento de estos procesadores. Windows 10 se instala en modo equilibrado, el cual está pensado para que en momentos de baja carga o carga nula, se reduce el voltaje y la frecuencia, por lo tanto el consumo baja en picado. Windows 10 nos deja elegir el modo ‘Alto Rendimiento de Energía’, el cual nos permite mejorar un 10-15% el rendimiento.

Parece una locura, pero este modo lo que permite es tener la tensión estable en el procesador, por lo tanto la frecuencia no bajara en ningún momento de la frecuencia básica del procesador. No es una tontería, porque el modo equilibrado en momentos de baja carga puede tirar el consumo y la frecuencia y en un momento dado elevar la carga, por ejemplo en un juego que carga un video de varios minutos, el procesador no recibe casi carga y bajaría tensión y frecuencia, el problema es que debe recuperarse rápido y esto se hace de manera escalar para evitar golpes fuerte y dañar el procesador. Con el modo Alto Rendimiento, siempre estamos a la frecuencia base.

Lógicamente, con este cambio tenemos un consumo superior, pero podemos cambiar de modo cuando vamos a navegar y ver videos o sencillamente, si dejamos el equipo enchufado y nos vamos a donde sea y luego, cuando vamos a jugar, activamos de nuevo el de Alto Rendimiento y así tendremos un mejor rendimiento.


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About Author

Técnico Intermedio en PRL, Técnico Superior en Energías Renovables y en Desarrollo de Productos Electrónicos. Docente de Formación No Reglada. Exigente con el hardware y curioso por naturaleza. Kirchhoff, Maxwell y Thevenin mis maestros y mi pasatiempo el álgebra booleana. Igual te calculo el potencial eólico del viento para un panel fotovoltaico, que te calculo la generación solar de un aerogenerador... o algo así. Stargate es la mejor serie de la historia de la ciencia ficción y lo sabes.