Mejores pastas térmicas del mercado para nuestro procesador

Normalmente en informática se habla de hardware y periféricos, principalmente. Pocas veces se hace mención a un elemento muy importante para nuestro sistema, la pasta térmica. Este compuesto que se instala sobre el procesador permite la transferencia eficiente del calor del procesador al disipador. Las tarjetas gráficas ya tienen la pasta térmica aplicada entre el DIE de la GPU y el propio disipador.


Qué es y para qué sirve la pasta térmica

La podríamos definir con un compuesto termoconductor que no conduce la electricidad. Este compuesto normalmente tiene una cierta densidad y espesor, no es un compuesto líquido. Normalmente, este compuesto tiene un color grisáceo, aunque también las hay blancas. Puede llegar en forma de jeringuilla aplicadora, aunque también se puede encontrar en sobres, como los sobres de azúcar de los bares.

Su finalidad es ayudar en la transferencia de calor entre el procesador y el disipador. Es importante su utilización para mejorar la superficie de contacto entre procesador y disipador. Y es que la superficie del procesador y la parte inferior del disipador no son completamente planas. La pasta termina cubre las imperfecciones y aumenta la superficie de transferencia de calor.

Básicamente la finalidad de la pasta térmica tiene como tarea ayudar a la disipación del calor. Si no existiera la transferencia de calor sería menos uniforme y eficiente, generando problemas de estabilidad en el sistema.


Tipos de pastas térmicas

Pasta con base cerámica

Se caracteriza por ser blanca, muy sencilla de aplicar y ser altamente económica. Esta se suele basar en siliconas que se mezclan con polvo cerámico. Es la más básica y suele ser incluida en procesadores de bajo coste. No es de las mejores a la hora de transferir el calor, así que no es recomendable para sistemas de uso intensivo.


Pasta con base metálica

Esta se fabrica mediante una silicona a la cual se le añade un metal, normalmente plata. Tiene mejores propiedades que la pasta con base cerámica, aunque también es más cara. Esta tiene una pega importante y es que al contener un metal, conduce la electricidad, así que debemos aplicar la cantidad justa para que no se derrame y así evitar problemas eléctricos como cortocircuitos.


Pasta con base de carbono

Suele ser la más común y la más recomendada. También tiene una base cerámica, lo que esta contiene además carbono, que la dota de una mayor durabilidad y suelen ser algo mejores que las de base cerámica.


Metal líquido

Están basadas en Galio e Indio, dos metales con un bajo punto de fusión, y tienen la pega que se comen el aluminio. No se puede instalar en disipadores cuya base está fabricada en aluminio en vez de cobre.

Retirar el disipador del procesador en frío puede ser difícil, ya que este metal se podría solidificar. Esto se da si la temperatura es inferior a la de licuación.


Pad térmico

Este tampoco es una pasta térmica, aunque su función es más o menos la misma. Los pads térmicos se suelen usar en los transistores de regulación de tensión de las fuentes de alimentación. Suele está fabricado en grafito o silicona. No son las más eficientes en la transferencia de calor, pero hacen bien su trabajo.

Suelen usarse en electrónica o en pruebas de diferentes chips, para comprobar si funcionan correctamente. Esto se hace porque son limpias, no dejando residuos en procesador o disipador y son reutilizables (hasta cierto punto)


¿Es mejor el pad térmico o la pasta térmica?

La respuesta sencilla es que la pasta térmica es mejor que los pad térmicos. Pero como en todo, siempre hay consideraciones que realizar. Si vamos a probar si un procesador funciona correctamente, podemos usar un pad térmico, más fácil de poner y de quitar, y sin manchar.

Para un sistema montado que va a trabajar, es mejor la pasta térmica, siempre que sea diferente de la cerámica. Los pads térmicos son más o menos similares en transferencia de calor. Si comparamos, los pad térmicos están claramente en desventaja, no solo en capacidad de transferencia de calor, sino también en durabilidad.


Qué pasa si no le ponemos pasta térmica

Como hemos explicado, la pasta térmica tiene la función de mejorar la transferencia del calor entre el procesador y el disipador. Si esta no está presente, la superficie de contacto se reduce bastante. Esto se debe a que el elemento metálico que recubre el procesador y la parte inferior del disipador no son perfectamente lisos, presentan imperfecciones.

Estas imperfecciones reducen la capacidad de transferir el calor y por lo tanto, se acumula más calor en el procesador. Provoca por lo tanto que el procesador trabaje a mayor temperatura incluso llegando a apagar el sistema. Y es que para evitar daños en el procesador, si se llega a cierta temperatura este se ‘desactiva’ y se apaga el ordenador.


Cuando hay que cambiar la pasta térmica

Aquí entran muchos factores. El primero de los factores es el uso del sistema, ya que a mayor cantidad de uso, mayor degradación de la misma. Usarlo muy poco también puede ser negativo para la pasta térmica, ya que podría perder propiedades por largos periodos de no uso.

Los fabricantes suelen indicar en la caja la durabilidad de la pasta térmica en el propio empaquetado. Si hacemos un uso normal del sistema, se recomienda cambiarla una vez al año. Para usuarios que hacen relativamente poco uso del sistema o no ejecutan cargas pesadas como juegos o aplicaciones exigentes, se podría alargar a dos años.

Un indicador de que debe de ser cambiada es un exceso de temperatura. Si registramos temperaturas más elevadas de las registradas inicialmente, es posible que la pasta térmica necesite un cambio. En caso de que ejecutemos una tarea pesada o un juego y el sistema se apague, podría ser indicio de temperaturas elevadas y ser necesario un cambio de pasta térmica.


Como se aplica la pasta térmica en el procesador

Esta es la pregunta que genera más discordia en el mundo de la informática. Hay quien dirá que dibujes un aspa sobre el procesador, hay quien dirá que un poco en el centro y hay quien dirá que un poco en el centro y la expandas. Cualquiera de las opciones sirve. Lo único que hay que tener en cuenta es no aplicarla en exceso, ya que eso es contraproducente.

Robert Hallock, Ingeniero Jefe de AMD dijo que la mejor manera de poner pasta térmica sobre un procesador Ryzen es haciendo una aspa. Reddit ardió con la respuesta y se generaron opiniones para todos los gustos.

Algunos disipadores pueden llevar la pasta térmica directamente aplicada en la parte inferior

Qué pasa si se le pone mucha pasta térmica al procesador

Lo que jamás debes hacer es aplicar pasta térmica en exceso. Las jeringuillas normalmente tienen varios usos, los fabricantes lo indican en la caja e incluso añaden marcas que indican la cantidad óptima. Si pones demasiada lo que generaras es un ‘muro’ entre el procesador y el disipador. La transferencia de calor será muy mala y tendrás problemas importantes de temperatura.

Recuerda, la pasta termia tiene la función de ‘sellar’ las imperfecciones de la cubierta del procesador y la base del disipador.


¿Hay diferencia entre pasta térmica barata, pasta térmica de marca y pasta de dientes?

La pasta térmica es una solución de contacto que rellena las porosidades del procesador y la base del disipador, como ya hemos comentado. Hemos encontrado un vídeo donde se compara una pasta térmica de calidad de la pasta térmica genérica que se suele dar con los procesadores. Curiosamente, la pasta térmica ofrece mejor capacidad de transferencia de calor que la pasta térmica genérica, permitiendo refrigerar mejor el procesador.

Estos test se han realizado con el Core i9-9900K y el disipador Cooler Master Hyper 212 EVO. La pasta térmica de marca, de mayor calidad, ofrece entre 10-15ºC de mejora de temperatura con respecto a la pasta térmica genérica que se da normalmente con los procesadores. La pasta de dientes se quedaría cerca de la pasta térmica de calidad, como ya demostramos en su momento en el canal.

Para el test, dejando de lado la pasta de dientes, han usado la Arctic MX-2, aunque podemos usar la MX-4, una versión actualizada que cuesta 7€ para varias aplicaciones. La pasta térmica es una genérica, suponemos que la más barata que habrán encontrado en el mercado.


Cómo se limpia la pasta térmica

Normalmente se recomienda aplicar un poco de alcohol sobre la pasta térmica y limpiarla con un papel suave o bastoncillos de algodón. El alcohol reduce el espesor de la pasta térmica y hace que se vaya más fácilmente. Se utiliza alcohol en vez de agua porque se evapora rápidamente y no deja residuos minerales.

Algunos fabricantes como Noctua, ofrecen toallitas limpiadoras para pasta térmica.


Cuál es la mejor pasta térmica

Es muy difícil indicar cuál es la mejor pasta térmica del mercado, ya que dependerá del uso y del procesador. Si vamos a fabricantes reconocidos, la variación puede ser de 3-5ºC entre ellas en el mejor de los casos. Nosotros te dejamos una selección de las que más nos gustan y que hemos usado.

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