Os traemos cinco modos de divertirnos más allá del propio juego Pokémon Go, compartiendo nuestro arte y demostrando que este juego es mucho más que un sencillo juego, además de ser geniales para estos momentos en los que los peques de la casa terminan las clases.

Se ha generado en Estados Unidos mayormente, una corriente muy interesante en base a Pokémon Go, donde no interviene el juego de manera directa, sino de manera indirecta. Usuarios del juego con ganas de crear y con habilidades plásticas en general han llevado el juego a un nuevo nivel, usando el juego de Niantic como una forma de intercambiar arte, llevando el juego a un mundo real. Los usuarios llevan sus creaciones a las zonas donde están los gimnasios y las dejan allí para que otro usuario pueda llevársela a casa, si le gusta. Estas manualidades, también son muy interesantes para aquellos que tengan niños, ya que pueden pasar ratos muy divertidos haciéndolos con los más peques de la casa.

Tiny PokePortraits



La mayoría de tiendas donde venden pinturas, lienzos y demás utensilios para los aficionados a la pintura, suelen disponer de lo que se denomina ‘mini lona’, unos lienzos de tamaño muy reducido, más o menos del tamaño de una tarjeta de visita. Estas pequeñas telas cuestan entre 1.2-2€, con unas dimensiones de entre tres pulgadas y cinco pulgadas, los cuales son ideales para crear obras de arte basadas en Pokémon.

Estas pequeñas obras de arte se basan en pinturas de los diferentes Pokémon, del que más nos guste o de uno fácil para empezar. Una vez lo tengamos vamos a las paradas o gimnasios y lo dejamos para que otro entrenador lo pueda encontrar. Tras unos días volver y si no se lo han llevado, podemos cambiarlo de sitio, porque igual no lo ha visto nadie. Las mejores zonas para compartir nuestro arte es dejarlo en parques populares, en zonas con tránsito, no esconderlo mucho y dejarlo en un punto que esté protegido de una eventual lluvia que podría destrozar nuestra creación

Origami Pikachu

Si pintar no es lo tuyo, tranquilo, podemos crear un Pikachu con una sencilla hoja de papel amarillo, creando asi un pequeño Pikachu gracias al origami, que seguro gusta a los niños. Para crear la cara del popular Pokémon solo tenemos que seguir seis sencillos pasos. Si no queremos gastar en papel japonés especial para origami, en los bazares podremos encontrar paquetes de folios que tienen folios amarillos, en una parte.

Pokebits de macramé

Una de esas modas crecientes es el ganchillo y es que cada vez hay más gente joven interesada en esta técnica que hace unos años se consideraba casi perdida, por falta de interés, pero el movimiento hipster lo ha puesto de moda de nuevo. Esta colección de Pokémon y Pokeballs ha sido creado por Nichole Nerdy Knots. Esta usuaria los tejido y los repartió por las diferentes paradas y gimnasios de su ciudad, para que la gente lo encontrara y tuviera un bonito regalo.

Escultura Doh-Mon

Otra manera de crear bonitas esculturas de manera rápida y sencilla es con plastilina, además de ser un material muy sencillo de utilizar y fácil de moldear. Hacer las esculturas con plastilina es muy sencillo y de niños todos la hemos usado. Pero las esculturas Doh-Mon se caracterizan por ser comestibles y biodegradables. La manera de hacerlo es bastante sencilla y la publico la bloggera Sarah Lipoff.

Necesitamos cuatro tazas de harina, una taza de sal, dos cucharadas de aceite vegetal, dos tazas de agua y colorante alimenticio para el color de cualquier de los Pokémon que vamos a conformar. La manera de hacerlo es fácil, añadiendo la harían y la sal en un tazón y mezclarla. Poner a hervir el agua y verterla donde está la harina y la sal. Añadimos el aceite vegetal y lo mezclamos todo. Las cantidades de harina y agua pueden variar, según queramos una masa más o menos sólida. El colorante alimenticio lo añadimos según veamos, pero gota a gota, por si acaso.

Pokérocks

Si no somos muy habilidosos, una solución es la creación de arte con piedras, pintándolas con el estilo de las Pokepardas o bien del Pokémon que queramos. Esta es posiblemente la opción más sencilla y que puede ser divertida para los pequeños de la casa, que pueden compartirla con todo el mundo, dejándolo en la zona que quieran. Las piedras son fáciles de encontrar y con una inversión mínima, podemos estar horas divirtiéndonos con los peques de la casa.

Este modo también puede ser ‘eco friendly’ y podemos crear nuestras propias pinturas, que no sean contaminantes. La receta es bastante sencilla. Debemos tener un recipiente por cada color que necesitemos, almidón de maíz, agua y colorante alimenticio, con los colores que nosotros consideremos que necesitamos. Las proporciones las debemos ir haciendo un poco a ojo, ya que no hay una medida exacta, lo suficiente para que no sea liquida o excesivamente espesa y el color, dependerá de los volúmenes de mezcla, como siempre, ir vertiendo gota a gota.


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Sobre el Autor

Técnico Intermedio en PRL, Técnico Superior en Energías Renovables y en Desarrollo de Productos Electrónicos. Docente de Formación No Reglada. Exigente con el hardware y curioso por naturaleza. Kirchhoff, Maxwell y Thevenin mis maestros y mi pasatiempo el álgebra booleana. Igual te calculo el potencial eólico del viento para un panel fotovoltaico, que te calculo la generación solar de un aerogenerador… o algo así. Stargate es la mejor serie de la historia de la ciencia ficción y lo sabes.