La crisis energética europea afectará al Gran Colisionador de Hadrones

La Organización Europea para la Investigación Nuclear (más conocida como el CERN) está ponderando la posibilidad de apagar algunos de sus aceleradores de partículas en los periodos de máxima demanda energética. También están estudiando cómo podrían dejar de utilizar el Gran Colisionador de Hadrones, el mayor acelerador del mundo, si fuera necesario.

Esto es debido a la actual crisis energético, propiciada por las amenazas de Rusia de cortar el suministro de gas a Europa. Aunque España no va a sufrir tanto al no ser tan dependiente de dicho gas, varios países de Europa van a sufrir estos recortes y se espera un invierno duro.

La crisis eneregética supondrá un duro golpe a avances científicos del LHC

El CERN se encuentra en un complejo que se extiende a lo largo de la frontera franco-suiza y es uno de los mayores consumidores de electricidad de Francia. En picos de funcionamiento, consume casi 200 megavatios de energía, un tercio de lo que consume la ciudad de Ginebra. Actualmente el CERN con el LHC está sondeando las propiedades del bosón de Higgs, y buscando partículas que podrían constituir la materia oscura.

Pero debido a la crisis energética europea, el CERN está en conversaciones con su proveedor de electricidad, para que le avisen con un día de antelación de que el centro deberá consumir menos electricidad. Junto al cierre de otros aceleradores aparte del LHC, esperan reducir el consumo de electricidad del centro hasta en un 25%. El cierre del LHC supondría un ahorro de otro 25%, pero el colisionador depende de imanes superconductores enfriados a -456 grados Fahrenheit para doblar el haz de partículas, que requiere una gran cantidad de energía incluso cuando el haz está apagado. En el caso de apagar la refrigeración y dejar que los imanes se calienten, podría retrasar los experimentos en el LHC durante semanas. Los responsables del CERN están elaborando un plan para detener los experimentos. Lo presentarán a los representantes de los gobiernos que financian el centro a finales de mes.

RTE, la empresa que gestiona la red eléctrica francesa, ha dicho que el país necesita reducir el consumo de electricidad este invierno en un 15% en las horas punta para evitar apagones. La escasez de gas deja menos combustible para las centrales eléctricas de gas, de las que se suele depender para aumentar rápidamente cuando la red está bajo tensión. Es por esto que para cuando se esperan los apagones es en invierno, cuando la gente más estará usando estufas eléctricas y por lo que precisamente el corte de gas de Rusia hace temer por estas restricciones.

Fuente: Wall Street Journal

Salir de la versión móvil