Meta está creando piel sintética para sentir el tacto en el metaverso

Una piel sintética delgada y sustituible que permita a los robots “sentir” el tacto podría ayudar en a mejorar la inmersión en el metaverso. Esta propuesta para los mundos virtuales que se avecinan podría ayudar a mejorar las interacciones con otros humanos en dichos metaversos.

La piel sintética de la que hablamos ahora está siendo desarrollada conjuntamente entre Meta y la Carnegie Mellon University en Pensilvania. Dicha piel combina un plástico gomoso y tachonado de menos de 3 milímetros de grosor de partículas magnéticas con una inteligencia artificial para calibrar su sentido del tacto.

La piel sintética podría ser el futuro del contacto humano en el metaverso

Abhinav Gupta de Meta AI Research cree que el sentido del tacto en ordenadores no ha evolucionado como sí lo han hecho el de la vista y el del oído. Es por esto por lo que ven mucho futuro con al implementación de pieles sintéticas para interactuar con los metaversos.

Cuando la piel sintética que están desarrollando toca una superficie, el plástico se deforma y altera el campo magnético creado por las partículas incrustadas. Una placa de circuito cercana monitorea estos cambios y los transmite a la IA, traduciéndolos en una fuerza y, por lo tanto, en un sentido del tacto. La tecnología ReSkin, puede medir un toque tan ligero como 0,1 newtons de fuerza con una precisión de 1 milímetro y controlar los cambios hasta 400 veces por segundo. La IA asociada requiere entrenamiento con cien toques de un humano para obtener datos suficientes para comprender cómo traducir los cambios en el campo magnético en un sentido del tacto.

Anteriores pieles robóticas han requerido componentes electrónicos incorporados para notar los cambios eléctricos que ocurren cuando la piel entra en contacto con una superficie. El sistema ReSkin solo requiere que el equipo de monitoreo esté muy cerca. Eso significa que el material puede ser más delgado y menos costoso de fabricar en cadena debido a su ampliable economía de escala. Ejemplo de ello es que los materiales necesarios para fabricar cada unidad de ReSkin cuestan menos de 6 dólares, si se ordena la fabricación de más de 100 unidades.

El equipo dice que la delgadez de la piel, combinada con su capacidad para ser reutilizada más de 50.000 veces antes de que las partículas magnéticas necesiten ser reemplazadas, significa que podrían tener varias aplicaciones. Ven posibles manos robóticas y zapatos para perros capaces de rastrear cómo caminan, corren y descansar.

En el caso de implementar estas pieles sintéticas en el metaverso, Gupta afirma que puedan usarse para dar una sensación física y háptica en kits de realidad virtual. Con ello se generarían experiencias más ricas, pero por ahora está en una fase en la que solamente detectan el tacto en un lugar a la vez.

Fuente: New Scientist

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