Gaming

Primeras impresiones de Sekiro: Shadows Die Twice

No es un análisis o review de Sekiro: Shadows Die Twice, pero llegará, lo prometemos. Hemos jugado bastantes horas como para dar unas impresiones de cómo se postula este juego de From Software.

Con Dark Souls, From Software pasó de ser una pequeña desarrolladora japonesa que sacaba juegos de fondo de catálogo a ser religiosamente adorados. Fue un referente del que saldrían imitadores. The Surge, Lords of the Fallen, Salta and Sanctuary… Hay todo un subgénero nacido de imitar Dark Souls pero no llegan a superar al original. Incluso Dark Souls II es considerado Soulsklike por no estar dirigido por Hidetaka Miyazaki (nada que ver, que sepamos, con el director de anime) y la gente esperó más Bloodborne y Dark Souls III por estar él involucrado. Eso muestra la importancia de From Software hoy día y por qué tanta gente espera con ansias Sekiro: Shadows Die Twice.

Hoy mismo ha salido y hemos podido probarlo durante varias horas, pero sabiendo cómo de grandes y exigentes son los juegos de esta índole, sacar un análisis de Sekiro: Shadows Die Twice no habiendo avanzado mucho sería poco profesional. Pero sí podemos dar unas primeras impresiones para la gente que tenga ciertas dudas sobre cómo es el juego y si le podría gustar en un principio. Avisamos de que las comparaciones con Dark Souls van a ser constantes, y con razón.

Sekiro: Miyazaki quiere abandonar los Souls, pero no puede

Lo primero, ya que estamos en una web de tecnología enfocada en el ordenador: ¿Qué tal funciona Sekiro en PC? La respuesta es que realmente bien. from Software aprendió bastante de desarrollar Dark Souls III en ordenadores a la vez que en consolas. Lo más que podemos achacar es ciertos cortes bruscos en cinemáticas cuando cambian de plano. Pero a la hora de jugar rara vez da parones, y permite configurar los gráficos. En una mezcla entre calidad alta y media, con una gráfica GTX 770 no se nota ralentización apenas, y es de agradecer. Si te funcionaba bien Dark Souls III, Sekiro te va a ir igual de bien, o mejor porque a priori es mucho menos exigente. Recomendamos jugarlo con el plugin de terceros One Vision para eliminar el filtro gris y que el apartado gráfico resalte más con muy pocos recursos.

Que, por cierto, se ve genial aunque muchas veces notamos menos detalles en escenarios que en Dark Souls pese a que son más abiertos. Esto se debe a que los escenario son muy tridimensionales y permiten mejor el movimiento entre alturas, la principal nueva mecánica de Sekiro.

LEER MÁS
Resumen de la conferencia de Microsoft en el E3 2019

Ahora, al juego. ¿Es un Dark Souls? ¿Un bloodborne? Sí y no. Lo más que se le parece es que usa el mismo motor y los combates pueden ser parecidos al principio. Pero ya no estamos ante un RPG sino un juego de acción. Ni-Oh intentó ser más de acción que Dark Souls pero seguía teniendo builds de personaje, y en Sekiro no hay nada de RPG. Ésto hace que el avance en Sekiro esté más basado en su propia habilidad que en llevar un buen equipamiento, y el juego se ha equilibrado respecto a esto. De nada sirve quedarse a eliminar enemigos porque no subimos estadísticas, como mucho conseguiremos algunas habilidades que no cambiarán nuestra forma de jugar ni nos harán soportar más golpes si no somos buenos jugando. Aquí se ve mucho la esencia del infame “git gud” que tanto se le asocia a la franquicia.

De hecho, contra jefes es normal morir a los pocos golpes y eso cambia totalmente cómo jugamos. Hay que ser más preciso y eficientes, y dominar el sistema de equilibrio. Ahora viene un palabro raro: parry. Consiste un bloquear en el momento justo un ataque enemigo para desequilibrarle, y si se desequilibra lo suficiente, estará abierto para un ataque mortal, o si les atacamos en modo sigilo sin que nos descubran. Eso hace que veamos todos los enemigos de forma distinta a los Dark Souls. Es de locos ir directos a enemigos sin un plan o atacando constantemente sin tener en cuenta su tipo y sus movimientos. Incluso con enemigos normales vamos a preferir hacer parrys para desequilibrarlos o usar sigilo para ir a lo seguro.

Y los jefes funcionan igual. Tienen varias barras de vida que hay que eliminar con un ataque mortal y algunos cambian su patrón de ataques según en qué barra de vida tengan. Son todos estos muchos cambios que tener en cuenta y hacen que Sekiro no sea a efectos prácticos un Dark Souls, pero se le parece mucho. Es muy posible que si no te gustó Dark Souls te pueda gustar Sekiro porque es un enfoque lo bastante diferente.

No podemos profundizar mucho más en cosas como la historia, cantidad de contenido o diversidad de jefes, pero por ahora se ha abusado mucho de los enemigos humanos y gigantes. A falta de ver más, echamos en falta más enemigos monstruosos y un mundo con historia más interesantes. Eso es todo lo que podemos decir por ahora y esperamos para semana que viene tener análisis completo.

Benjamín Rosa

Madrileño cuya andadura editorial empezó en 2009. Me encanta investigar curiosidades que después trae a nuestros lectores en sus artículos. Estudié fotografía, habilidad que utiliza para crear fotomontajes humorísticos.

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar